No creo que nadie de nosotros ni de los incels gringos sean tan temerarios como para decir públicamente, frente a un grupo de personas, que se es incel, al menos no de forma seria, eso sería condenarse a la décima potencia al ostracismo que ya de por sí sufrimos.
Más bien creo que en USA los vírgenes solitarios y bulleados/marignados suelen aceptar su condición incel con mayor facilidad que cualquier persona hispanohablante, pues en toda iberoamérica predomina el discurso bluepilero de que todo está en la personalidad y que simplemente no han tenido suerte, pero que eventualmente podrán ascender si se esfuerzan (pese a que el chad y el normie no tienen que hacer esos esfuerzos titánicos), llevándolos a estigmatizar la incelidad e incluso insultarnos pese a que son igual que nosotros.