1- ser feo de cojones, estar quedándome calvo, no poder tomarme una foto sin deprimirme, eso ya me priva de verme como un protagonista de algo más grande, incluida mi vida, no puedo imaginarme con alguien a mi lado, porque yo mismo me siento mal con quien soy.
2- ceder demasiado, ser amable siempre, sonreír todo el tiempo, aunque me sienta terrible, esto abre la puerta a que más gente abuse de mí, como he mostrado en posts anteriores, yo no odio mi personalidad porque sé que no hago nada malo ni soy malintencionado, no soy tímido y me acerco a otros, pero eso siempre acaba en desastre por abuso de su parte.
3- mi pensamiento es demasiado lineal y odio la ambigüedad.
yo siempre busco la claridad, los mensajes concisos, y la ambigüedad es un problema en lo cotidiano y en lo mental. en lo cotidiano porque es la puerta de entrada a los abusos, la gente que no habla de forma directa no hace compromisos y sus promesas son endebles. en lo mental porque es una barrera del lenguaje que nunca terminare de comprender, no podré entender totalmente a poetas que crean estados con su escritura, o las palabras como un vehículo algo ambiguo para transmitir ideas como lo hacen los filósofos. En ese sentido estoy muerto o debo estudiar mucho para comenzar aprender y odio esa sensación de sentirme ajeno.
la ambigüedad es muy usada por las mujeres, ellas nunca son directas al hablar, usan el lenguaje corporal o indirecto para decir algo, si mal interpretas eso entonces todo sale mal, la ambigüedad también es un vehículo para que la gente adopte comportamientos elitistas, como pasa con las obras de arte rodeadas de pretenciosos y miembros de la elite social que señalan su valor en cosas abstractas que solo ellos entienden.
pero el punto es que lo odio por no entenderlo del todo como parte del lenguaje.