Con titulares tan faltos de empatía y simplistas como éste, la izquierda española sigue cavando su propia tumba, y nos arrastrarán a toda la clase trabajadora con ellos hasta las manos de la ultraderecha que terminará de darnos la puntilla extrayendo la poca riqueza que nos queda, dejando nuestras condiciones materiales de vida al mínimo y vendiéndonos como carne de cañón al mejor postor del nuevo orden multipolar.
¿Es tan puñeteramente difícil dejar de hablar de absurdeces culturales y centrarse en lo que les haría de verdad ganar las elecciones (mejoras en las condiciones laborales de la mayoría, más fiscalización de la riqueza del capital, minimizar la rentabilidad de la especulación inmobiliaria, fortalecer los servicios públicos, nacionalizar los recursos)?
Luego es que te tienes que reír: "resentidos con el sistema". ¿No están admitiendo al decir esto que la ginocracia es ya ahora mismo el sistema? ¿Y entonces cuántos sistemas hay? Parece que hay resentimientos buenos y resentimientos malos, según contra qué sistema se dirijan.
No son capaces de pararse a pensar que una sociedad que no ofrezca un buen contrato social a la mayoría de sus ciudadanos no puede prosperar de ninguna manera, no se puede culpar de todos los males al 50% de la población y luego pedirles que se sacrifiquen por el mismo sistema que les vilipendia y les trata con cero empatía. Pero no, ahí siguen erre que erre. Lo de ellos sí que es "delulu is the fucking solulu".
El único sentido que le encuentro a esto es que se trate de un movimiento de pinza ideológico por parte de la clase política en su conjunto: el aparato de la izquierda sigue usando discursos superficiales e ilógicos para atacar y alienar a una parte de la sociedad y el aparato de la derecha recoge dicha alienación para reconducir a esa parte de la sociedad a que voten contra sus propios intereses. Todo hasta que acabemos en un estado de división absoluta, con un estado débil y a merced de las élites corporativas extractivas.