Ya estoy bastante curtido en cuestión de rechazo, llevo 20 años pretendiendo mujeres, así que poco me importa si una me rechaza. Para cuando entré a mis 25 ya estaba bien blindado, sin embargo, el rechazo que tuve a lo 31 años puedo decir que fue el último que realmente me dolió: Llevábamos saliendo medio año, nos desvelábamos platicando, sólo había elogios tanto de su parte como de la mía, ambos nos dábamos detalles y mensajes de buenos días/buenas noches, pensé que por fin podría ascender, pero al séptimo mes que la invité a salir y le dije mis sentimientos, su cara cambió completamente, me miro con infinita cara de asco, me dijo que lo iba a pensar y desapareció. Me eliminó de todas partes pero para el noveno mes, de la nada me llama a mi teléfono y vaya sorpresa, sólo llamó para decirme insultos, me dijo que cómo se me ocurría decirle eso siendo un hombre jodido, que ella tiene mejores pretendientes, que soy un cúmulo de inseguridades y demás. Total, ni si quiera sé porqué no le colgué, quería creer que era una pesadilla o algo así, pero no, fue real. Lo último que supe de ella es que se casó con un ugly bastard académico de humanidades que le gana como por treinta años.
Me dolió su rechazo porque había pasado mucho tiempo en que realmente no conectaba con una mujer, y era la primera vez que me sentía en confianza para mostrarme tal cual era (eso no le genero rechazó, por eso me sorprendió su reacción). Sigo sin entender por qué las mujeres no están contentas simplemente con un no, sino que necesitan descargar toda su mierda.
Recuerdo que en secundaria me daban igual los noviazgos, me la pasaba jugando con mi play 2 chipiada, iba a andar en bici con mis amigos o hacíamos comics pendejos burlándonos de los profes, buenos tiempos, supongo que ya todo eso cambió, he escuchado que las nuevas generaciones pierden su virginidad desde los 12. BRUTAL.