Hay técnicas de la psicología conductiva contra el alcoholismo u otras adicciones que llevan usándose desde hace décadas y que te pueden servir para dejar de desear a esa foid. Concretamente, la terapia de aversión, que es un tipo de tratamiento conductual que se utiliza para eliminar conductas o hábitos indeseables asociándolos con estímulos desagradables. Se me ocurren dos técnicas con dos estímulos aversivos diferentes (un estímulo físico y otro psicológico). Por un lado, por ejemplo cada mañana, debes pensar en esa foid (si tienes una foto de ella, aún mejor) a la vez que hueles una sustancia de olor desagradable (por ejemplo, vinagre o cualquier otra cosa). Con el tiempo acabarás asociando a la foid con ese olor desagradable. Esta técnica la combinas por la noche con una terapia de aversión por vergüenza. Es bastante simple. Debes imaginar diversas escenas con la foid. Una primera escena podría ser una en la que te declaras a la foid y ella te rechaza. Y no solo eso, sino que se lo cuenta a todos los del salón, que se burlan de ti. Una segunda escena podría ser una en la tú y la foid mantuvierais relaciones sexuales y que ella se riese de ti por el tamaño de tu miembro, por correrte demasiado pronto, por no hacerla llegar al orgasmo, etc. Y que también se lo contara a los demás para que todos se rieran de ti. Mientras estás imaginando cada una de estas escenas es importante que te entretengas en experimentar lo vergonzoso de la situación, cómo sería que todos los del salón cuchichearan a tus espaldas, que se burlaran de ti cada vez que te vieran, etc. También es importante que cada estímulo aversivo termine con otro estímulo satisfactorio. Por ejemplo, en la primera escena, después de experimentar esa vergüenza, imagina otra escena diferente en la que cuando ya te has decidido a declararte, ves como ella se te adelanta y se declara a un Chad, que la rechaza públicamente, y como así, viéndola humillada, se te quitan las ganas de tener nada con ella. En la segunda escena puedes acabar tu escena de vergüenza imaginando que al besarla te das cuenta que tiene halitosis o que en la cama es una frígida, y que, por tanto, prefieres estar haciendo cualquier otra cosa antes que follar con ella. Si ensayas todos los días esta técnica acabarás asociando tu relación con la foid con la vergüencia y la evitación de esa relación con un sentimiento de satisfacción.